Fuente: Josep Maria Terricabras en El Periódico de 19/9/2007
“Algunos medios españoles, más anticatalanes que promonárquicos, han llenado espacio y horas con la quema de dos fotografías de los Reyes de España la semana pasada en Girona. No tienen en cuenta que, en España, el jefe del Estado no es un ciudadano normal sino un rey nombrado por un dictador, un rey que juró “los Principios del Movimiento”, pero que no juró la Constitución, solo la firmó, que tampoco se ha sometido a un referendo y que, por lo tanto, tiene de su lado la legalidad pero no cuenta con la legitimidad democrática, que es la confianza expresada libremente por los ciudadanos.”
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